Reforma de una antigua clínica odontológica situada en el centro de la ciudad.

Las necesidades de las clientas, dos hermanas odontólogas, estaban claras desde el principio: darle a la clínica un aspecto más moderno, dotarla de los últimos avances tecnológicos, una distribución más funcional y ampliar el número de gabinetes.

La transformación espacial se hizo en torno a un elemento clave: un mueble multifuncional que es a la vez recepción, espacio de almacenaje y elemento distribuidor del resto de los espacios. La circulación general de la clínica se realiza alrededor de este mueble. Recepción- espera- baño- gabinetes.

Los materiales utilizados son limpios, blancos y traslucidos, creando una atmosfera aséptica, a la vez que confortable y amable.

La luz natural penetra en el interior de la clínica a través de la sala de espera gracias a una mampara de cristal que permite grandes visuales y aumentar la sensación de espacialidad.

Gracias a la reforma se consigue un gabinete más y una sala de descanso para las enfermeras, además de implementar el conjunto con los últimos avances tecnológicos en el ámbito de la odontología.