El proyecto consistía en transformar una antigua academia de música y baile, en una vivienda para una pareja joven con posibilidad de compartir piso con una tercera persona.

La vivienda se distribuye a los dos lados de un espacio central donde se ubica la cocina y el comedor, separados por un espacio de almacenaje e iluminados por un patio de luces al que se abre la cocina a través de una ventana corrida y una puerta de vidrio. Elementos que permiten alargar las visuales hacia el exterior y transmiten sensación de espacialidad.

El patio se acondiciona como un espacio más de la vivienda, con un pavimento de madera, un toldo y muchas plantas. También se aprovecha el patio para ubicar la lavadora, el tendedero y un espacio de almacenaje.

El espacio de estar se abre a la fachada principal que da a la calle y, los ámbitos de descanso se ubican en el otro lado de la vivienda abriéndose a un patio de manzana, más tranquilo. Una tercera habitación constituye un espacio comodín. A veces estudio y cuarto de música, a veces dormitorio de invitados. Su disposición al lado del estar, permite esta versatilidad.

Con el tiempo, esta tercera habitación podría unirse al espacio de estar ampliando la superficie del mismo.